Viajero habitual
En Nómada desde: 13/11/2009
Navidad en Viena
No sé qué pensaréis vosotros sobre el frío y la Navidad. El año pasado unos amigos fueron a Viena en Navidad. Viajaban ilusionados pero también con un poco de miedo por el frío. Cuando volvieron me sorprendió oirles que gracias precisamente a ese frío habían disfrutado mucho más de la capital austríaca.
Y es que el ambiente que se vive en esta ciudad es mágico gracias a la nieve y el frío. ¿Qué sería de un mercadillo navideño de Navidad sin el frío, la nieve, la gente paseando con sus abrigos, sus abrigos y sus gorros, verdad?. Con ese frío es cierto que Viena tiene que ser una pasada. Vivirla así tiene un encanto especial. No os podéis ni imaginar las hermosas fotos de árboles de navidad embadurnados de nieve, los puestos de vino caliente, el chocolate humeante...
Viéndolo así, ¿quién le teme al frío?...
